protocolo y relaciones institucionales

Cuando en un evento participan autoridades, representantes institucionales, cargos directivos o invitados relevantes, hay poco margen para improvisar.

En Indómita nos ocupamos de la organización protocolaria y la coordinación institucional para que cada persona, cada intervención y cada momento estén donde tienen que estar. Desde la planificación previa hasta la dirección del acto, nos encargamos de que la complejidad quede resuelta y el evento se desarrolle con naturalidad.

protocolo

Diseñamos y coordinamos todos los aspectos protocolarios del evento: precedencias, ubicación de autoridades e invitados, orden de intervenciones, recibimientos, saludos, presidencias, recorridos, tiempos y movimientos.

Trabajamos en estrecha coordinación con los equipos de la organización y con las instituciones implicadas para que todos conozcan su papel y el acto avance con precisión, sin rigideces innecesarias.

Porque el protocolo no consiste únicamente en saber dónde se sienta cada persona. Consiste en saber qué debe ocurrir, cuándo y cómo, y conseguir que nadie tenga que preocuparse por ello durante el evento.

relaciones institucionales

También podemos ayudarte a gestionar la relación con instituciones, autoridades, organismos públicos y otros interlocutores relevantes, facilitando la coordinación y la comunicación antes, durante y después del evento.

Nos ocupamos de invitaciones y confirmaciones, coordinación de agendas, recepción y atención de autoridades, preparación de intervenciones y acompañamiento durante el acto, trabajando con tu equipo para que cada detalle esté alineado con la imagen y las necesidades de la organización.

Desde una inauguración o presentación institucional hasta un acto oficial, una entrega de premios, una firma, una visita o un evento corporativo con presencia de autoridades, ponemos experiencia y criterio al servicio de una organización impecable.

Trabajamos en estrecha coordinación con los equipos de la organización y con las instituciones implicadas para que todos conozcan su papel y el acto avance con precisión, sin rigideces innecesarias.

Porque el protocolo no consiste únicamente en saber dónde se sienta cada persona. Consiste en saber qué debe ocurrir, cuándo y cómo, y conseguir que nadie tenga que preocuparse por ello durante el evento.

cuando el margen de error es mínimo,
mejor tenerlo todo bajo control